Saint Mary of the Angels homilies and reflections

Homily, Easter Vigil, March 30, 2013, Deacon Javier Montes
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Vigilia Pascual

 

Como hice el Domingo de Ramos, hablaré de tres puntos, tres pasos que suceden cuando Jesús Resucitado se encuentra con los discípulos: encuentro, alegría y misión.

  • Encuentro. Aunque Jesús les había dicho a los discípulos que resucitaría, ellos no le creyeron. Incluso cuando las mujeres les dices que Jesús ha resucitado siguen sin creer. No es hasta que cada uno se encuentra personalmente con Jesús que pueden creer. Podemos saber en nuestra –con la mente- que Jesús resucitó y podemos aprender toda la doctrina católica –y es importantes conocerla- pero los relatos de la resurrección nos muestran que necesitamos un encuentro personal con el Señor (los apóstoles no creyeron a las mujeres hasta que ellos mismos vieron a Jesús). Hoy podemos pensar en nuestra propia fe. ¿Es una fe viva? Me pregunto si realmente tenemos la experiencia de que Cristo está vivo, aquí, con nosotros. A veces creemos porque tenemos que creer, y nuestra fe se oxida. Pero necesitamos encontrarnos con Él para renovar nuestra fe, para que Jesús nos sorprenda. Todos aquí nos hemos encontrado con Jesús aunque parezca que fue hace mucho tiempo. Podemos volver a encontrarnos con él en la oración, en la eucaristía, en los demás, sobre todo en los más necesitados.
  • Alegría. Hay un cambio muy grande en los discípulos cuando se encuentran con Jesús resucitado. Antes de verlo estaban asustados, tristes, decepcionados… Y después están felices, esperanzados, valientes. Cristo resucitado les da esperanza, ánimo y alegría. ¿He experimentado esta alegría? Recuerdo cuando fui a Sur-Sudán. Encontré un país destrozado después de muchos años de guerra: sin carreteras, escuelas, mucha gente había muerto y la gente no tenía ni lo más básico… pero todos quería reconstruir su país, había una esperanza, un optimismo increíble… era un tiempo de esperanza. Esta es la alegría que vimos ayer en el vía crucis cuando A.C. nos contó cómo había perdido todo en Mississippi con el huracán Katrina y ahora tiene una casa nueva, una vida nueva. Vimos la alegría de la pascua en sus ojos. También en la familia Rivera cuando nos contaban sobre su abuela Eladia, y aunque la echan de menos, nos comunicaron la alegría de haberla tenido tantos años, y hoy que celebramos la resurrección ella también se une a esta fiesta.
  • Misión. Cuando estábamos ensayando la lectura de la pasión para el domingo de Ramos, Joe Vallely desapareció unos minutos. Cuando volvió tenía una sonrisa de oreja a oreja y nos contó que su hija Clara había sido aceptada en Boston College. Todos nos alegramos mucho, Melissa llamó a Teresa y todos oímos sus gritos de alegría. Las buenas noticias no nos las podemos quedar para nosotros, hay que compartirlas con otros. Las mujeres al ver que Jesús había resucitado fueron a decírselos a los discípulos. En las lecturas de la Pascua veremos que Jesús resucitado siempre pide que vayan a anunciar a todos que él ha resucitado, que está vivo. ¿A quién y a dónde me pide el Señor que vaya yo a anunciar esta gran noticia?

 

Encuentro, alegría y misión. Señor, te pedimos la gracia de tener un encuentro con tu hijo, Jesús resucitados, para que vivamos la alegría profunda que sintieron las mujeres y vayamos a anunciar que la vida y la justicia son más fuertes que la muerte y el mal.

 

 

 

 

 

Easter Vigil

 

As I did in Palm Sunday I will talk about 3 points. Three steps that happened when the risen Jesus met his disciples: encounter, joy and mission.

 

  • Encounter. Although Jesus told the disciples that he would rise, they didn’t believe it. Even when some of them told the others that Jesus had resurrected (like Thomas or Peter), it was not until they had a personal encounter with the risen Jesus that they could believe. We can know –in our minds- that Jesus resurrected and we can learn a lot of Catholic doctrine –and it is important to do so-  but the narratives of the resurrection teach us that we need a personal encounter with Jesus (the apostles did not believe the women until they saw the resurrected Jesus). Today I consider my own faith.  I wonder whether it is alive.  I wonder if I really experience that Christ is alive, here, with us.  Sometimes I simply believe because I have to, and my faith gets rusty.  And I think that I need to encounter him to renew my faith, to be surprised by Jesus. How do I meet Jesus? I am sure that we have all had an encounter with him (Javier 1996), even if now it seems like a distant memory… We can meet him in prayer, in the Eucharist, in others, especially in those most in need.
  • Joy. There is a big change in the disciples when they encounter the resurrected Jesus. Before this they were afraid, frightened, disappointed… And after meeting Jesus they are happy, hopeful, and courageous. The risen Christ gives them peace, courage, and joy. It is not the kind of joy we get after a couple of drinks, but it is a deeper joy.  Have we experienced this joy? I remember when I went to Southern Sudan. I found a devastated country after a very long war: no infrastructure, no schools, many people had died, they had none of the basic necessities to live … but everybody there wanted to build a new country, there was an incredible and contagious optimism… it was a time of great hope. This is the joy we contemplated yesterday in the Stations of the Cross, when A.C. shared with us how she lost everything in Mississippi when Katrina hit her region, and now she got a new home, a new life. We saw this true joy in her eyes, and in the family that told us about their “abuela”. Even though they still mourn her, and miss her we could see the joy they had of having such a wonderful person is their lives, and be sure that today that we celebrate the resurrection “la abuela” is celebrating as well in communion with us.
  • Mission. When we were rehearsing for the reading of the passion, Joe Vallely suddenly disappeared and came back after 5 minutes. When he arrived… he had a huge smile and told us that his daughter was accepted to Boston College, her first choice. We stopped to congratulate him; Melissa called Theresa who was shouting with joy on the phone… Good news is not something we can keep to ourselves, we need to communicate them, to share this news with others. The women, after discovering that Jesus had risen, went to announce the news to the disciples. We see in the Easter readings that the risen Jesus always asks people to go and announce that he is alive. I like that the word mission in English has the original meaning of been sent. Where and to whom am I missioned to announce such great news?

 

Encounter, joy, mission. God, we ask you for the grace of having an encounter with your Son, the risen Jesus, that we may experience the deep joy that the women felt and we may be missioned to announce that life and justice are stronger than death and evil.

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