Saint Mary of the Angels homilies and reflections

Homily. Ash Wednesday. Cristian del Campo (in English and Spanish)

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Homily.  Ash Wednesday 2009.  Cristian del Campo (in English and Spanish)

Dear Sisters and Brothers, today we gather to celebrate the beginning of this Lent time. It is not precisely pleasant time this day and the following 40 days. I just realized it when today after lunch I decided not to eat that piece of chocolate I usually eat. This almost insignificant thing reminded me how unusual this kind of restriction is for me, and I guess for most of you. In our consumption-driven world, we are too close to forget that many people live this experience of restriction everyday, everywhere. That is why this time of Lent is so important: because it helps us to wake up, to get back in touch with reality.

 

Queridos hermanas y hermanos, hoy nos reunimos para celebrar el comienzo de este tiempo de Cuaresma. No es precisamente hoy y los 40 días que siguen un tiempo agradable. De eso me di cuenta hoy al medio día, cuando después de comer, no me comí mi pequeño pedazo diario de chocolate. Esto que es casi insignificante me recordó cuan inusual es este tipo de restricción para mí, y supogno que para muchos de ustedes. En nuestro mundo consumista, estamos siempre cerca de olvidar que mucha gente vive esta experiencia de restricción cada día. Por eso este tiempo de Cuaresma es tan importante: porque nos ayuda a salir de nuestro letargo, de nuestro sueño, de nuestra desconexión con la realidad. Este volver a estar verdaderamente en contacto con la realidad no es fácil. Nuestro pecado está muy instalado en nuestra vida. Nos hemos dejado llevar por él tantas veces, adoptando sus criterios. No es tarea fácil convertirnos, que significa, “cambiar de camino”. Para hacerlo, tenemos que caminar por el desierto, cada uno de los 40 días.

 

To get back in touch with reality is not easy. Our sin is very much in us. We have let it lead our lives so many times, adopting its criteria in our lives. Conversion, to take a different path, is not an easy task. In order to do it, we need to walk these 40 days across the desert.

Today´s readings help us, because they speak of this journey of conversion. It is a journey towards that deepest truth that our heart is. It is a journey that in order to reach our innermost truth, we have to renounce to ourselves. That is why almsgiving, fasting and prayer are so important: because we do not want to walk for so long in the desert: it is too tiring. But it is necessary: for Christ was necessary in order to realize what was at stake and what his call was.

 

Las lecturas de hoy nos ayudan mucho, porque nos hablan de este verdadero viaje, de esta aventura que es la conversion. Es un viaje haceia nuestra verdad más profunda que está en el corazón. Es un viaje donde tenemos que renunciar a mucho de nosotros mismos para poder encontrar nuestra verdad más profunda como hombres o mujeres. Por eso la limosna, el ayuno y la oración son tan importantes: porque a nosotros no queremos caminar por el desierto, porque es difícil, porque es cansador. Pero es necesario: para Cristo lo fue, porque solo en el desierto se dio cuenta de lo que estaba en juego y pudo comprender mejor su misión.

 

Pero no hagamos este camino por el desierto por un deseo individualista de perfección personal. Los invito a que lo hagamos con dos actitudes: la primera, de humilde arrepentimiento, pidiendo perdón con la antífona del salmo, “Ten misericordia, Señor, porque hemos pecado contra ti”. Y los invito en el contexto de crisis económica que estamos viviendo, a que pidamos perdón especialmente por la injusticia de nuestro mundo y por la parte que nos toca a nosotros, por nuestra propia responsabilidad, por nuestra indiferencia, por estar demasiado encerrados en nosotros mismos, por no luchar más decididamente por los más pobres que son los que más sufren en estos contextos.

I inivte you to make this journey through the desert with two basic attitudes: first, with a humble attitude of repentance, asking God´s forgiveness, maybe repeating the motto of the Psalm 51: “Be merciful, O Lord, for we have sinned”. And I invite you in this context of financial crisis that we are experiencing, to ask God´s forgiveness for the injustice of our world, and for the share we have in that injustice, for our own responsibility, for our indifference, for being too focused on ourselves, for not fighting more strongly in order to defend the poor who are always the one who most suffer.

But also, let´s walk these forty days as a people, in solidarity with all those who are suffering, those who are jobless, hungry…all those who are fasting involuntarily. Let´s fast with them, let´s pray for them, let´s be generous to them.

 

Pero también caminemos estos 40 días como un pueblo, en solidaridad con todos aquellos que están sufriendo, los que no tienen trabajo, los hambrientos…todos los que ayunan involuntariamente. Ayunemos con ellos, oremos por ellos, seamos generosos con ellos.

 

 

 

 

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