SMA, Celebración de Acción de Gracias:
( Sirach 50:22-24; Psalm 138; 1Corinthians 1:3-9; Luke 17:11-19)
Nos reunimos aquí para dar gracias a Dios, y eso es lo que la Eucaristía
significa, dar gracias a Dios por unirnos en comunión con el a través de Jesucristo. Las lecturas de hoy nos revelan como
nuestros ancestros alabaron los dones y regalos recibidos de Dios.
Por ejemplo, en la primera lectura del libro de Sirach, nuestros ancestros alaban a Dios por su generosidad con
la creación y por proteger al pueblo de Israel. A través del salmo responsorial,
damos gracias a Dios por su fidelidad y amor.
En el evangelio de Lucas, el Samaritano ofreció una oración preciosísima de gratitud, al tirarse a los pies de
Jesús y darle las gracias por haberlo liberado de la lepra. Este hombre, que abrió su corazón a Dios tuvo que tener humildad
y coraje para regresar y glorificar públicamente a Jesús. Fue capaz de reconocer la misericordia y el poder sanador de Jesús.
No necesitamos ir lejos para encontrar los regalos que Dios ha puesto en nuestras vidas. Podemos simplemente
tocar y sentir nuestra piel, estar conscientes de que respiramos, usar nuestra visión y mirar a los ojos de nuestros seres
queridos, esposos, esposas, padres, hijos, hermanos o hermanas, amigos y la comunidad en general. Como el hombre que fue sanado,
podemos regresar a agradecer a Dios, expresando sincera gratitud a todas esas personas por ser parte de nuestra vida.
Pero talvez muchos de nosotros se siente frustrado o con cierto enojo o rabia porque están pasando por dificultades
de alguna clase. Tal vez se están preguntando: cómo puedo estar agradecido con Dios a pesar de mi situación? Como puedo experimentar
el amor de Dios aun en medio de mis dificultades, inseguridades, decepciones, perdidas, enfermedad, muerte, crisis económica,
crisis familiar, desempleo y tantas otras dificultades? De repente podemos identificarnos y simpatizar con los nueve hombres
con lepra. Ellos fueron sanados también pero, porque no fueron de regreso a dar las gracias a Jesús como el otro que si lo
hizo? Acaso no fueron ellos capaces de reconocer el regalo de sanación que acababan de recibir de manos de Jesús? Tal vez
ellos no se detuvieron a refleccionar en esa experiencia. En que circunstancias, esto les suena familiar? Como dejamos pasar
la oportunidad de decirle gracias a las personas que mas queremos, con los que trabajamos, o con cualquier otra persona que
es parte de nuestra vida diaria?
Esta manta, que ustedes veen en frente, fue hecha por una mujer en prisión en Perú. Ella me dijo que mientras
estuvo en prisión, aprendió a hacer manualidades para mantener a su familia de cinco hijos. En medio de su sufrimiento, ella
descubrió que tenía talentos en sus manos. Ella agradeció a Dios por su encarcelamiento y dijo que después de todo eso fue
una bendición en su vida. Porque tras sufrir las consecuencias de sus propias malas elecciones, ella aprendió a ser responsable,
valiente, confidente en su potencial de expresar sus regalos y confiar en la presencia y guía de Dios. Ella fue siempre bendecida
pero no pudo ver o aceptar los regalos de Dios. Esta historia talvez puede inspirarnos a que incluso viviendo en situaciones
difíciles nosotros podamos responder a Dios con gratitud y confianza en el.
Jesús se quedo impresionado con el gesto de agradecimiento del Samaritano que se puso de rodillas para darle
las gracias. Y viendo esto le dijo: “Párate y continua, tu fe te ha salvado.” Jesús se dio cuenta de que la fe
de este hombre era profunda y que tenia mucho confianza y coraje para recibir el amor y misericordia de el. Jesús nos llama
también a nosotros, a través de esta historia en el evangelio, a una fe más profunda y coraje para dar la cara a nuestros
retos.
Podemos también nosotros creer en este Dios vivo que nos creo y
que sabe nuestras necesidades mejor que nosotros mismos? Podemos acercarnos a Dios con la pregunta: que es lo que tú quieres
que aprenda de esta experiencia? Podemos vivir cada día con un corazón agradecido? Como el maestro Eckhart, un famoso Monje
alemán de la orden Dominicana y místico escribió: “Si la única oración
que nosotros diríamos en nuestras vidas seria ‘gracias,’ eso seria suficiente.”
Muchas bendiciones! Feliz Dia de Acción de Gracias