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JACK EL DESTRIPADOR Una de las encarnaciones de K. A. Más información en " Jack el Destripador". |
PSICOAUDITACIÓN
La Psicoauditación es simplemente la aplicación de la
Auditación dianética al Thetán o Yo Superior (90 %), a través de la mediumnidad. El Thetán se incorpora al médium y el auditor,
que se encuentra encarnado en el plano físico, lo audita de la misma forma que lo haría con cualquier persona encarnada, es
decir, tal como si fuera una auditación común.
En lo esencial, la única diferencia es, por una parte,
que en lugar de auditar al 10 % (Yo Inferior) se audita al 90 % (Yo Superior) y, por la otra, que al no tener éste los bloqueos
del primero recuerda con facilidad sus vidas anteriores y da lugar a un rápido borrado de los engramas.
SESIÓN DEL 9/8/98
Médium : Jorge Olguín.
Interlocutor y Auditor : Horacio Velmont.
Entidades que se presentaron a dialogar : K. A., Thetán de … (en una de sus encarnaciones fue Jack el Destripador),
y Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.
PRIMERA PARTE
Auditor (Horacio Velmont): ¿Quién está presente?
Auditado (K. A.): Hay muchas perturbaciones…En este plano hay
tantas perturbaciones que ni sé en que plano estoy… Lo que noto es que hay muchas persecuciones… Yo no quiero
participar en nada… A veces me llaman para cooperar y es como que ni siquiera quiero cooperar con nadie, no porque sea
egoísta, sino porque quiero estar en tranquilidad.
A veces hay espíritus que se amotinan en contra de otros, grandes
choques, y a veces quieren que tome partido. También me alejo. No quiero participar, no quiero aumentar más mi karma, pero
por un lado soy consciente de que lo tengo, porque tampoco quiero participar en las obras altruistas.
Es como que me quiero aislar. Hay espíritus que me conversan, que
me dicen: “Puedes recibir un castigo”. Y una vez conversé con un espíritu de Luz que se presentó ante mí y me
dijo: “Dios no te castiga, uno se castiga solo”.
Auditor (Horacio Velmont): Claro…
Auditado (K. A.): Entonces eso me infundió temor, porque me contaron
lo que era el plano -1… Mucho temor…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Estás en el plano 4 en este
momento?
Auditado (K. A.): No, estoy en el plano 3…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Quieres decirme algo más
antes de entrar en auditación?
Auditado (K. A.): Lo que quiero decir es que a veces es como que
deseo estar en soledad, pero tengo miedo de que las entidades se den cuenta de lo que estoy diciendo y de que mi vibración
cambie y de que descienda al plano -1, que me dijeron que es la soledad perpetua y que ahí es intolerable.
Veo como una luz muy grande cegadora que la quiero evitar….
Es como que estoy en conflicto porque aparentemente debe ser un espíritu que viene de las esferas superiores a comunicarse…
Y es como que no quiero… En este plano no existen la luz y las sombras como lo ven ustedes, pero sí hay conos de sombra,
sí hay conos de luz, y entonces es como que yo me refugio… Si yo estuviera en este momento en el plano físico estaría
en un rincón…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Qué es lo que te agobia
en este momento?
Auditado (K. A.): La comunicación…. No quiero comunicarme…
Auditor (Horacio Velmont): ¿En este momento estás bien
comunicándote conmigo, por ejemplo?
Auditado (K. A.): Claro, pero no quiero comunicarme. O sea te disculpo
porque no es una falla en lo que estás haciendo… Lo que ocurre es que no quiero comunicarme…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Te parece que fuéramos a
algún incidente que tenga carga o que te provoque algún tipo de molestias?
Auditado (K. A.): No, porque no quiero comunicarme, no quiero recorrer
ningún incidente… ¿Cómo podría explicarlo? Es como que me falta preparación para esto… Lo que más me preocupa
es que en este momento estoy en un estado de ánimo que es como que si me comunico crearé más reacción… Es como la persona
que en el plano físico de ustedes necesita descansar porque está agotada y ustedes a toda costa quieren que se comunique,
y tal vez con esta insistencia en lugar de ayudarla la perturban y la desprograman mentalmente… Yo no estoy con una
preparación adecuada para comunicarme, porque he pasado aquí un período de soledad y necesidad… No sé cuál es la palabra
exacta…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Tranquilidad, paz, silencio?
Auditado (K. A.): Necesito, no programarme sino desprogramarme…
Tampoco es la palabra, porque esto sería como si uno fuera un programa, un robot… Lo que necesito es consustanciarme
con la idea de hacer una auditación, y de ver más allá, y en este momento es como que me va a perturbar más que otra cosa…
Auditor (Horacio Velmont): Entiendo… ¿Te parece
que simplemente dialoguemos?
Auditado (K. A.): ¡Ese es el tema! No estoy con una preparación adecuada
para conversar. Quiero retirarme a reposar. Quiero descansar en lo que ustedes llamarían “un día entero”…
Estoy con el pensamiento abstracto… No tengo ganas de pensar… Quiero… Si estuviera en el plano físico, para
que me entiendan lo que yo quiero decir, es como que tuviera ganas de dormir y de dejarme estar y que si hubiera una puerta
física cerrarla y que me dejen con la luz apagada… En este plano no hay puertas, no hay luces… Es como que quisiera
apartarme adentro de una estrella y que no me encuentren durante un tiempo.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Tu parte física te está
transmitiendo sus problemas?
Auditado (K. A.): Sí, siempre… Arrastro engramas de vidas anteriores…
Creo que si hago un repaso… Pero no tengo ganas de hacerlo…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Quién fuiste en una vida
pasada que te ha traído tantos problemas?
Auditado (K. A.): He sufrido violaciones, vejaciones, en una vida
anterior luché por la libertad de una persona en Francia…
Auditor (Horacio Velmont): Vamos a ese incidente…
Auditado (K. A.): No, no quiero conversar…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Fue en la época de la Revolución
francesa?
Auditado (K. A.): Sí, pero no quiero conversar… En serio, es
como que estoy con mucha confusión, no quiero conectarme… Creo que el aislarme me va a hacer bien… Puse toda la
voluntad pero no lo logro…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Hay acaso un problema de
afinidad conmigo, como auditor?
Auditado (K. A.): No me afecta quién me audita, no me afecta el lugar
dónde me auditan, no me afecta para nada el material terrestre. Digamos que no me afecta el que me hayan interrumpido un rato…
Al contrario, fue mejor para mí… Pero es como que quiero estar en protección… Si fuera una soga me hubiera enroscado
para que no me vuelvan a desenroscar…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Alguien te obligó a venir
aquí?
Auditado (K. A.): Las entidades superiores me dijeron si podía colaborar
para beneficio mío… Bueno, dije yo, voy a ver… Pero es como que no quiero… Hay en este momento como una
luz… No quiero… No es que rechace a los Maestros de Luz, pero no quiero…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Pero por lo menos tienes
plena conciencia de que esto que estamos haciendo también me ayuda a mí?
Auditado (K. A.): ¡Por supuesto que sí, de lo contrario ni siquiera
me hubiera presentado. Si me presento es porque quiero cooperar… No da para más la preparación que tengo… Yo creo
que cada instante que paso conversando en el plano físico es como que origino más engramas porque es como que me están obligando,
y como he sufrido tantas vejaciones voy aumentando engramas, voy aumentando en la parte física células de engramas, neuronas
engrámicas.
Auditor (Horacio Velmont): ¡Pero por lo menos dime qué
es lo que más te está afectando en este momento!
Auditado (K. A.): El que me fuercen a comunicarme…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Tú estás sintiendo que yo
te estoy forzando a comunicarte?
Auditado (K. A.): ¡Totalmente! Hace rato que me quiero retirar…
Es decir, si quiero me voy, me desconecto y listo, pero quiero actuar con ética, no quiero parecer como que estoy actuando
groseramente…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Cuál es tu actividad en
este momento en el plano 3?
Auditado (K. A.): No estoy haciendo nada, no me conecto ni con los
espíritus negativos que hacen rebeliones ni con los de Luz que hacen misiones, no quiero conectarme, necesito estar en aislamiento
un tiempo, tal vez al curarme voy a estar mejor, pero por ahora no puedo.
Auditor (Horacio Velmont): En el plano 3 alguien te
ayuda?
Auditado (K. A.): No, porque yo no dejo que me ayuden… Necesito
retirarme para recapacitar, en el período terrestre sería un día, para luego volver a hacer una auditación con más tranquilidad…
En este momento yo soy el problema, no ustedes, porque tampoco quiero que piensen que la falla es de ustedes… Es problema
mío… Puedo estar en la cabina más aislada del mundo, a 200 mts. de profundidad en el mar, e igual voy a sentir un agobio
tremendo… O sea que lo dejo bien en claro que el problema es mío.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Pero acaso la comunicación
no alivia los problemas también?
Auditado (K. A.): Depende, depende… En este caso es como que
estoy al borde de algo y me siento como con obligación de estar aquí, y esto puede causarme más engramas y lo estoy notando…
Estoy con más desestabilización que cuando vine… Al comienzo me sentía mejor y ahora estoy peor… Es como que me
siento forzado y necesito soltar el lastre… Los dejo…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Sería útil un momento de
silencio, sin conversar?
Auditado (K. A.): No, no, necesito soltar el lastre… Estando
atado al receptáculo físico me da lastre, por más que el receptáculo en este momento se preste con una Luz dorada que me está
envolviendo, pero no quiero ceder a ninguna tentación, quiero liberarme por lo menos 24 horas del tiempo de ustedes…
Auditor (Horacio Velmont): Vamos a hacer lo siguiente,
entonces: Te convoco para mañana nuevamente… ¿Puede ser?
Auditado (K. A.): Con todo gusto… Vuelvo a insistir que la
falla no es de ustedes… Los dejo…
Auditor (Horacio Velmont): Está bien, K. A., hasta mañana.
SEGUNDA PARTE
Comentario del médium (Jorge Olguín) al salir del trance: ¡Ah, mi
Dios! Estoy, a nivel de receptáculo, tan agotado como si hubiera tomado cinco o seis entidades durante más de una hora y media.
Ignoro si hemos podido ayudar en algo a este espíritu tan agobiado,
tan atribulado, porque es como si yo hubiera estado sosteniendo una bolsa de gatos rabiosos intentando controlarla…
El Thetán quería dispararse. Mi parte espiritual estaba al lado y
yo lo que hacía era dividirme en dos y enviaba a mi receptáculo una lluvia dorada Crística. Digamos como que la Energía Crística
la canalizaba y a través mío se la enviaba al receptáculo Jorge Olguín, para que ésta se la transmitiera al espíritu K. A.
como para armonizar… ¡Ni aún así!
Es como que a toda costa quería irse, no quería transmitir, no quería
contacto, quería aislarse…
A mi juicio, y esto es una opinión mía, si bien la Auditación dianética
con solamente dialogar descarga engramas, ello es en tanto y en cuanto la persona quiera. Si el ser no quiere, tanto en la
parte humana como en la de Thetán, me parece que el resultado es contrario, y en lugar de eliminar engramas crea otros.
TERCERA PARTE
Interlocutor: ¿Ron?
Ron Hubbard: Así es…
Interlocutor: Estoy un poco decepcionado por mi actuación
como auditor… ¿Realmente debo estarlo?
Ron Hubbard: Para nada… La auditación estuvo bien, no hubo
fallas de tu parte. El problema fue que la entidad espiritual K. A. estaba bastante trabada.
Interlocutor: ¿Cómo se presenta la próxima auditación
con K. A.?
Ron Hubbard: Se presenta bien, pero hoy este espíritu estaba muy
desestabilizado y no quería cooperar.
Interlocutor: ¿Y con respecto a su parte física?
Ron Hubbard: Ha mejorado un 10 %.
Interlocutor: ¿Por el solo hecho de haber habido comunicación
con el Thetán?
Ron Hubbard: Así es… Dentro de lo poco que se hizo fue un éxito
total, pero la falla estuvo en que la entidad no quiso comunicarse. La misma entidad lo aclaró.
Interlocutor: ¿A la parte encarnada de K. A. yo la puedo
ayudar en algo?
Ron Hubbard: En un 10 %, pero siempre que se disponga a favor. Lo
que sucede es que tanto el 10 % encarnado como el 90 % espiritual arrastran problemas por separado. Ambas partes han tenido
muchos problemas con el entorno. La parte espiritual, por ejemplo, está recluida y no se quiere comunicar con nadie, e incluso
rechaza la ayuda de los Maestros de Luz.
Interlocutor: ¿Esta reticencia se podrá vencer?
Ron Hubbard: ¡Por supuesto que se puede vencer! Lo importante es
cooperar con todas las técnicas posibles, tanto desde el punto de vista físico como del espiritual, en este caso, Psicoauditación,
a la que se podrá agregar Psicointegración, por lo menos al Thetán.
Interlocutor: ¿Habría algo más para agregar, Maestro?
Ron Hubbard: Sólo que cuando la entidad espiritual no se presta no
resulta conveniente forzarla. Tu ansiedad hizo que no te dieras cuenta de que la estabas presionando demasiado y entonces
eso resulta contraproducente. Infinidad de veces dijo que quería retirarse. No te puedo decir cuántas veces con exactitud
porque en este momento estoy con un seudópodo de mi parte espiritual aquí y estoy aparte en otro plano solucionando algunos
temas, entonces no tengo la atención completa. No creo que hayan sido menos de cinco veces los pedidos de retirarse.
Interlocutor: Realmente lo siento porque no sabía que
eso también había que tenerlo en cuenta…
Ron Hubbard: Voy a ir más lejos, y tómalo bien porque al haber ignorancia
no hay culpa, pero la entidad espiritual es como que se sintió como presionada y hasta agredida…
Interlocutor: ¿Pero no podía simplemente retirarse y
ya está?
Ron Hubbard: Sí, porque no hay fuerza que la pueda aprisionar por
el libre albedrío divino. Un espíritu puede fácilmente liberarse del lazo de la mediumnidad. Pero como hay una cuestión de
ética se sintió tan alevosamente presionada que terminó sintiéndose agredida. Se sintió como que no la dejaban ir.
Interlocutor: Lo que sucede es que en otra oportunidad
que se comunicó estuvo muy accesible.
Ron Hubbard: No es que haya estado accesible. Pidió ayuda. Contó
lo que le pasaba y pidió ayuda. Y hoy es como que estaba en rebeldía, no porque la persona sea rebelde a nivel espiritual,
sino porque había recuerdos de ataques, de vejaciones… Es una entidad que ha sufrido mucho y hay que ayudarla con mucha
cautela.
Interlocutor: Entiendo…
Ron Hubbard: En vuestro plano físico, una niña de 13 años que es
violada y de repente la maneja un terapeuta masculino que le dice: “Mira, cuéntame lo que te hicieron pero siéntate
a upa”… ¿Qué puede pensar esa criatura de 13 años?
Interlocutor: ¡Obvio!
Ron Hubbard: Se va a sentir como horrorizada, como que en cualquier
momento van a intentar violarla otra vez.
Interlocutor: ¿Estamos hablando de vidas anteriores?
Ron Hubbard: Estamos hablando de vidas anteriores y de muchas otras
cosas… K. A. es alguien que ha sufrido violaciones de hecho, siendo criatura, ha sufrido presiones, su propio padre
la ha violado en numerosas ocasiones en una vida anterior…
Interlocutor: ¿Es cierto que el Karma reúne siempre
a las mismas personas o a las mismas familias para eliminarlo?
Ron Hubbard: No, no es exactamente así. A veces se vinculan, otra
veces se cruzan, y veces los miembros de una familia no tienen nada en común con los miembros de familias de vidas anteriores.
Interlocutor: ¿Entonces no existe esa regla de la que
muchos libros hablan, es decir que todos los de un entorno vuelven a nacer en la misma familia?
Ron Hubbard: No, no, eso es una teoría absurda. El Karma es algo
muy sutil y no funciona así. A veces nos dan a elegir miembros de una familia a la que le debemos karmáticamente algo y nosotros
optamos. No se nos impone. Cuando hablo de “deber” no tienes que interpretarlo literalmente porque no existen
los lazos o las obligaciones kármicas.
Interlocutor: Está claro, Maestro… ¿Qué posibilidades
tengo de tener éxito con K. A.?
Ron Hubbard: Todas, las tiene todas. Por otra parte, hay Maestros
apoyando esta Psicoauditación… Además de yo mismo está Johnakan… Lo importante es tener en cuenta que K. A. ha
sido una víctima, y a causa de las cosas que le han hecho en vidas anteriores trajo unas negatividades vibracionales tan grandes
que desestabilizó por completo al receptáculo.
Y para que puedas evaluar lo fuerte que fue esa negatividad, piensa
que desestabilizó a alguien como este receptáculo capaz de soportar el voltaje de una Energía del nivel 7…
Esa negatividad recibida por el receptáculo es algo similar al caso
de que tú ampares a un enfermo y te transmita el virus de su enfermedad. El enfermo no tiene culpa alguna.
Bueno, en este caso es como que dejó virus de vibración negativa
y afectó al receptáculo en demasía. Por eso no era prudente continuar con la mediumnidad y dejar que la entidad partiera.
Interlocutor: Lo entiendo perfectamente… ¿Es importante
que la parte física de K. A. escuche esta grabación o sería contraproducente?
Ron Hubbard: Es muy importante que la escuche completa, pero dándole
a entender que ella no tiene culpa de nada en absoluto, sino que fue víctima, tanto en ésta como en anteriores vidas, de distintos
ataques físicos y morales y de que si arrastra indirectamente influencias negativas queda absolutamente libre de culpa…
Que eso lo entienda, porque si no se va a sentir más agredida y es todo lo contrario, porque lo que ustedes están buscando
es sacarla de engramas.
Pero para sacarla de engramas, un 50 % es la Psicoauditación y el
otro 50 % la actitud del entorno para con ella.
Es impresionante la fuerza que está haciendo el receptáculo para
resistir, pero ya está muy desestabilizado y es conveniente que me retire… Les mando toda mi Luz.
Interlocutor: Hasta luego, Maestro, y gracias.
SESIÓN DEL 13/8/98
Médium : Jorge Olguín.
Interlocutor y Auditor : Horacio Velmont.
Entidades que se presentaron a dialogar : K. A., Thetán de … (en una de sus encarnaciones fue Jack el Destripador),
y Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.
PRIMERA PARTE
Auditor (Horacio Velmont): ¿K. A.?
Auditado (K. A.): Sí, soy yo.
Auditor (Horacio Velmont): Te saludo… ¿Cómo has
estado?
Auditado (K. A.): Mejor que antes… Veo como luces, y he descubierto
de donde son, algo que ya presuponía… Yo te comentaba la vez pasada que hay muchos espíritus de Luz que buscan ayudarme,
y es como que el otro día yo quería estar en soledad, porque sentía que no había una preparación suficiente como para hablar
tanto.
Las personas encarnadas creen que tienen el monopolio del desánimo,
el monopolio de la depresión -esto me lo están dictando en estos momentos los espíritus de Luz- y no es así, porque en los
planos 2 y 3 la mayoría de los espíritus estamos con depresión a causa de las ansias de poder frustradas… La mayoría
de los espíritus, el 99 %, no lograr ese poder, no logran dominar, y eso provoca tremendo desaliento.
Esto es lógico, porque hay millones de espíritus y solamente unos
pocos tienen el mando de las legiones. Entonces el resto, al ser relegado queda desanimado porque hay luchas de poder permanentemente.
Aparte… ¿haz escuchado hablar alguna vez de las llamadas “intrigas
palaciegas”?
Auditor (Horacio Velmont): Sí, por supuesto.
Auditado (K. A.): Bien, en los planos 2 y 3 -insisto en que esto
me lo están dictando-, hay infinidad de intrigas, y esto también desarmoniza a los espíritus y provoca el desánimo…
De repente viene una legión y su jefe no ha logrado éxitos de dominio
durante dos o tres meses terrenales -digo “terrenales” porque en los planos espirituales no hay días ni meses
ni años, sólo hay “tiempo”, y si bien no envejecemos el tiempo corre: un día para ustedes es un día para nosotros,
es decir, si yo me ausento y cuando vuelvo en el plano físico transcurrió un día, en el plano espiritual también transcurrió
un día-, ¿qué ocurre entonces?, pues otros espíritus lo tratan de tirar abajo, lo tratan de voltear, le quitan el poder y
otro lo sustituye y toma el mando. Hay choques permanentes de espíritus.
Auditor (Horacio Velmont): Entiendo…
Auditado (K. A.): Hay espíritus que se pulverizan… Hay una
escuela espiritual en el plano físico que afirma que los espíritus pulverizados forman los minerales.
Auditor (Horacio Velmont): Supongo que es un disparate…
Auditado (K. A.): Sí, porque así como no hay fuego eterno, por lógica
tampoco puede haber partículas de espíritus condenados eternamente a permanecer en un estado mineral… Todo puede ser
revertido.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Qué sucede, entonces?
Auditado (K. A.): Ese espíritu, con esas partículas espirituales,
con su conciencia partida, después vuelve a tomar conciencia y vuelve a unificarse. Aquí Johnakan y Ron Hubbard me dictan
que de la misma forma no existe la condena eterna para el mago negro, sino la transmutación.
Entonces, si hay centenares de espíritus del Error por un lado y
centenares de espíritus del Error por el otro, y chocan en bandas para tomar el poder, esos espíritus se pulverizan, se hacen
como una especie de polvo material, similar a los restos pulverizados de los edificios que se destruyen con una bola de acero…
Auditor (Horacio Velmont): Está claro… ¿Pero qué
pasa con la conciencia?
Auditado (K. A.): La conciencia se disgrega, pero después se vuelve
a unir porque en los planos espirituales no existe la entropía que hay en el plano físico, y todo vuelve a cómo era antes.
Auditor (Horacio Velmont): Entiendo… De acuerdo
a la ley de entropía, en el plano físico lo que se destruye no puede volver a armarse tal como estaba antes.
Auditado (K. A.): Correcto… Me dicta Oppenheimer…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Te refieres a Julius Robert
Oppenheimer, conocido como “el padre de la bomba atómica”?
Auditado (K. A.): Así es… Me dice que en el plano físico, cuando
por ejemplo se vuelca un frasco de perfume, ese perfume es prácticamente imposible que vuelva a su forma anterior… De
acuerdo a la ley de entropía es más fácil deshacer que construir.
Esto no ocurre en el mundo espiritual porque el espíritu no se puede
destruir. Esto no significa que no se pueda destruir porque somos superiores, sino que no se puede destruir porque el mismo
Absoluto decidió que así fuera.
Auditor (Horacio Velmont): Está claro…
Auditado (K. A.): Las personas encarnadas le dan muchas vueltas a
la cosa y tratan de encontrar soluciones complicadas y la respuesta es más sencilla. Y la verdad es que por ahora no somos
dioses, y tenemos que evolucionar, pero tampoco nos destruimos.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Tú percibes de alguna manera
a Dios en tu plano?
Auditado (K. A.): Yo percibo a los espíritus de Luz, que los tengo
constantemente conmigo… Es como que mis ojos, porque de alguna manera veo, veo de manera distinta a como ven ustedes
en el plano físico pero veo… Yo también tengo imágenes en mi mundo… Veo a los espíritus como luces, y si me esfuerzo
los veo con su última envoltura…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Su última envoltura?...
No entiendo…
Auditado (K. A.): Claro… Supongamos que tú estás de traje y
desencarnas en ese momento, bueno, tu parte de aura puede aparecer con tu última envoltura. Así les aparecen a los seres humanos
encarnados los que ellos llaman “fantasmas”. Somos nosotros con nuestra última envoltura. Estando desencarnados,
me refiero.
Auditor (Horacio Velmont): Te hago una pregunta que
me surge en este momento: ¿Tú lo conocías a Ron desde antes que se comunicara con nosotros?
Auditado (K. A.): Sí, lo conocía de una vida anterior. No colaboré
con él, pero he sido su discípula, he estudiado técnicas inclusive anteriores a Dianética y a la Psicointegración de Johnakan.
Ellos han trabajado en el plano espiritual 5º con estas ciencias
antes de desarrollarlas en el plano físico. Han practicado y viendo su funcionamiento auditando a espíritus del Error de los
niveles 2 y 3.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Aun estando desencarnados?
Auditado (K. A.): Sí, porque Johnakan y Ron ya se conocían. Lo que
ocurre es que Ron encarnó antes que Johnakan y por eso se desarrolló Dianética antes que Psicointegración.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Tú alguna vez fuiste auditado
con Dianética o con Psicointegración en el plano espiritual?
Auditado (K. A.): No, nunca.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Hubo alguna razón especial?
Auditado (K. A.): Sí, estuve muchos años, incluso antes de estar
encarnada actualmente… Y ahora hablo en femenino por el hecho de que hablo de mi encarnación actual como mujer…
En nuestro plano evito el decir “encarnado” o “encarnada”, o sea el femenino o el masculino, porque
el sexo no existe… Por ejemplo, no digo “estoy sola” o “estoy solo”, sino “estoy en soledad”.
¿Has notado este detalle?
Auditor (Horacio Velmont): Sí, lo he notado, por supuesto.
Auditado (K. A.): En nuestro plano existe la comunión espiritual
de las almas…
Auditor (Horacio Velmont): Esto está claro… ¿Hay
alguna comunión espiritual con Radael, es decir, mi Thetán?
Auditado (K. A.): Con Radael tenemos algunas desavenencias, porque
en el fondo yo tengo una mayor serenidad… Yo reconozco tu altruismo, y muchísimas veces has descendido a los planos
2 y 3 a cooperar… No cooperas de la manera que a mí me gusta, porque yo muchas veces he cooperado enseñando, explicando
que no tiene que haber conflictos de guerras, de rebeliones, y me han atacado… En cambio tú lo haces de una manera distinta…
Lo que haces es animar, de la misma forma que lo hacen los animadores de fiestas infantiles en el plano físico. Entretienes,
diviertes, y con esta técnica has pasado a espíritus del Error a los planos de Luz… ¡No lo puedo creer!… Has logrado
con facilidad conversiones que a los Maestros de Luz del 5º plano de la talla del Maestro Jesús les ha costado horrores…
Y el método que usas es válido, por supuesto.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Has hecho últimamente alguna
misión tú y Radael juntos?
Auditado (K. A.): Justamente hoy, por primera vez, hicimos una misión
juntos… Tú descendiste desde el plano 4 al plano 2, algo que por otra parte haces casi permanentemente, y yo he venido
desde el plano 3 al plano 2 a hablar con jefes espirituales del Error que estaban encabezando una rebelión para luchar con
espíritus del Error del plano espiritual 2 de Alfa Centauro… Ellos veían como una flaqueza en ese frente y querían apoderarse
de esa legión, compuesta de alrededor de 5000 espíritus que estaban como debilitados para pasarlos a las hordas de ellos…
Entonces los dos les preguntamos al jefe, llamado Ron-Cazar, sobre
por qué lo hacían y la respuesta fue que para obtener más poder… Y entonces les dijimos ¿y después qué?¿Y la posibilidad
de ascender a la Luz?
Y nos contestó que para ellos la posibilidad de ascender era a través
del dominio, porque si nosotros llegamos a ser jefes de legiones de 100.000 espíritus, automáticamente los otros se transforman
en nuestros subordinados…
Lo que ocurre es que en los planos del Error 2 y 3 hay leyes, y cuando
un determinado espíritu domina a muchísimos otros espíritus, de la misma forma que sucede en las cárceles del plano físico,
se transforma en “capo” y lo otros presos lo sirven y le rinden pleitesía…
Auditor (Horacio Velmont): Entiendo perfectamente el
punto…
Auditado (K. A.): En el plano espiritual quien más domina mayor cantidad
de espíritus tiene a su disposición… Hay espíritus tan serviles -remarco serviles y no serviciales- que se dejan chupar
energía por esos jefes con tal de tener su favor el día de mañana y poder a su vez chupar energías a otros a quienes a su
vez someterán, a quienes avasallarán…
Auditor (Horacio Velmont): Realmente no me imaginaba
algo así…
Auditado (K. A.): Es impresionante los tejes y manejes del mundo
espiritual, por eso antes había hablado de las “intrigas palaciegas”, y de como los espíritus se someten para
quedar bien con los altos jerarcas…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Ustedes lograron algún éxito
con ellos?
Auditado (K. A.): No, no pudimos frenar finalmente el combate, pero
por lo menos logramos demorarlo un tiempo y hacer que lo piensen, lo que significa que en algún momento del futuro llegará
su fruto…
Auditor (Horacio Velmont): Volviendo al tema de la auditación,
¿esta plática tuya está influyendo de alguna manera en tu parte física?
Auditado (K. A.): Sí, porque es auditación… Todo lo que yo
hablo es auditación y al repasar esos incidentes libero engramas… Ron en este momento me está dando su aprobación…
Yo tenía dos opciones, hablar de lo que hago, como lo estoy haciendo, o retornar a incidentes dolorosos y repasarlos…
Pero en esta sesión considero importante relatar las obras buenas que estamos haciendo porque no dejan de ser analíticas,
y al ser analítica levantan el ánimo y liberan paulatinamente carga y al mismo tiempo la mente consciente se hace más fuerte
mientras que la mente reactiva se va debilitando y tiene menos poder de reacción.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Con esta auditación podrías
pasar al plano 4? Supongo que esto se lo preguntarás a Ron…
Auditado (K. A.): No, no creo que porque un espíritu tenga la mente
limpia pueda ascender al plano superior ya que eso sería muy injusto… Se asciende por mérito, por obra… Aquí no
se compran “favores”, esto quiero aclararlo bien, pero de alguna manera los Maestros de Luz intercedieron por
mí…
Quiero aclarar también que tu Thetán Radael en la última encarnación
hizo muchas cosas buenas y en este momento estás haciendo obra permanentemente.
No es algo ortodoxo lo que estás haciendo, porque es algo completamente
distinto…Salvando las distancias, es algo similar a lo que los artistas de la Segunda Guerra Mundial hacían entreteniendo
y aleccionando a las tropas en el frente de batalla…
Auditor (Horacio Velmont): Una cosa que quería hacer
notar es la tremenda diferencia entre tú, como espíritu, y tu parte encarnada, en cuanto a conocimiento…
Auditado (K. A.): Pero es una cosa lógica, porque yo soy el 90 %
y la parte encarnada es el solamente el 10 %... Aunque somos lo mismo, yo tengo más discernimiento. Pero recalco que somos
lo mismo, como Radael eres tú, como Johnakan es este receptáculo…
Auditor (Horacio Velmont): Lo que ocurre es que en al
plano físico es casi imposible encontrar a personas para hablar de estos temas… Salvo por el profesor Jorge Olguín no
he encontrado a nadie hasta ahora…
Auditado (K. A.): No hay que subestimar el 10 % de las personas encarnadas…
Hay una señora, por ejemplo, que Jorge conoce, que hace sesiones espirituales y donde los participantes pueden llevar cámaras
de fotos, de 400 asas, y fotografiar a las entidades angélicas, en forma de luces, que se presenten…
No es que esta persona tenga más poder de comunicación que otras,
sino que ella se especializó en esto y al poner toda su energía en ello puede, con permiso del Logos, obtener que esos ángeles
“muestren” su energía en el plano físico.
Auditor (Horacio Velmont): Ya entiendo a donde apuntas…
Yo no puedo subestimar a otras personas por su desconocimiento de las cosas que yo conozco porque yo, a mi vez, no puedo hacer
lo que otras personas hacen…
Auditado (K. A.): Correcto… Cada uno en lo suyo…
Auditor (Horacio Velmont): Entendí perfectamente el
punto…Ahora quería preguntarte por un problema que tiene tu parte física en el brazo izquierdo, que tiene tremendas
puntadas…
Auditado (K. A.): Hay una herida muy grande, un cambio de vibración
muy grande en el aura que se psicosomatizó en la parte física. El 50 % de la parte psicosomática viene por agresiones verbales,
viene por agresiones de modo… Hay tres tipos de agresiones: las físicas, las verbales y las de modo.
Las agresiones de modo son las agresiones de actitud: ignorancia,
es decir, dejar de lado, desprecio, falta de formalidad, impuntualidad, no tener en cuenta, no importar…
Auditor (Horacio Velmont): ¿A qué te estás refiriendo
concretamente?
Auditado (K. A.): A lo que el entorno le está haciendo a mi 10 %.
Auditor (Horacio Velmont): Ahora está claro… Continúa.
Auditado (K. A.): Es decir que las agresiones “de modo”
son las agresiones de actitudes: olvidos, voluntarios o involuntarios… Los olvidos involuntarios no dejan de ser voluntarios…
No hay olvido involuntario de un cumpleaños, por ejemplo… Si yo estoy pendiente de una persona no tengo olvidos…
Auditor (Horacio Velmont): Está clarísimo.
Auditado (K. A.): Mi 10 % eso lo “traga”, lo asume, y
lo vuelca a lastimar su aura, y al lastimar su aura también afecta a la parte física, mi parte física.
Auditor (Horacio Velmont): ¿El origen entonces es áurico?
Auditado (K. A.): Áurico-engrámico…
Auditor (Horacio Velmont): Claro, me olvidé de la parte
engrámica…
Auditado (K. A.): Porque reconozcamos que los engramas afectan a
la parte física.
Auditor (Horacio Velmont): Sí, por supuesto… Siendo
engramas entonces podrían ser auditados…
Auditado (K. A.): ¡Lo estamos haciendo en este momento! Todo lo que
yo estoy diciendo ahora es auditación que se refleja benéficamente en mi parte física.
Auditor (Horacio Velmont): Bien, estabas hablando de
la agresión de modo…
Auditado (K. A.): La agresión de modo es la que más duele, porque…
Esto es importante que quede escrito porque este Servicio que yo presto con este mensaje me ayudará a elevarme nuevamente
al plano 4… Digo que la agresión de modo es la que más duele porque son los desplantes, la “cara de traste”,
tú me entiendes… Imagínate a dos personas en una habitación donde una de ellas, con cara de pocos amigos, ignorara a
la otra olímpicamente como si no existiera, o le hiciera desplantes, o la dejara de lado, o le diera respuestas insultantes
o injuriosas o fuera de contexto, del tipo “¿y tú ignoras algo tan sencillo que hasta un niño sabe?”.
Auditor (Horacio Velmont): Entiendo…
Auditado (K. A.): Bueno, esas son agresiones de modo mezcladas con
agresiones verbales.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Y esas agresiones las psicomatiza
tu parte física?
Auditado (K. A.): Psicomatiza mucho y me crea engramas permanentemente.
Yo no sé defenderme y tengo la pésima costumbre de que no acuso recibo como corresponde, es decir, sin involucrarme, sino
todo lo contrario.
Normalmente, el que audita y acusa recibo -y esto me lo está dictando
Ron- acusa recibo del auditado pero no absorbe el problema. En cambio yo, como soy el damnificado, acuso recibo y ese recibo
me queda… ¿Se entiende lo que quiero decir?
Auditor (Horacio Velmont): Perfectamente.
Auditado (K. A.): Entonces, acuso recibo de la otra parte y es como
que el engrama de la otra parte, que al descargarse zafa, se me viene a mí… Es como que de alguna forma heredo engramas
tuyos.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Sería algo así como una
transferencia de engramas?
Auditado (K. A.): Correcto, a lo que habría que agregar que tú sales
bien parado y me lo implantas a mí.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Soy el único responsable?
Auditado (K. A.): No, porque a través de mi existencia física he
recibido muchos ataques psíquicos de otras personas. En otras épocas tú te comunicabas con otros médium y han intentado separarnos.
En la parte física, se entiende. A mi parte encarnada la han atacado psíquicamente para que no te molestara. Ellos entendían
que yo perturbaba, pero lo hacía inconscientemente para protegerte y para protegerme.
Tengo entendido, desde mi humilde punto de vista espiritual, que
esos médium te han engañado en muchas ocasiones.
Auditor (Horacio Velmont): Lo reconozco, pero me justifico
en que aún no era experto en estas cuestiones… Además, tu parte encarnada me lo advertía constantemente.
Auditado (K. A.): Lo que ocurre es que mi parte encarnada dudaba,
no tenía la certeza absoluta y tiraba el anzuelo, para decirlo de alguna manera, para ver qué es lo que pescaba.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Algo así como para sacar
de mentira verdad?
Auditado (K. A.): Claro, era algo así… Esos médium han hecho
contra mi parte física lo que ustedes llaman “trabajos”…
Auditor (Horacio Velmont): Realmente me asombra que
hayan usado su tiempo para algo así…
Auditado (K. A.): Y también lo han hecho contigo…
Auditor (Horacio Velmont): Está bien… No quisiera
apartarme de lo que me estabas explicando… Habías hablado de agresión de modo…
Auditado (K. A.): Y también de agresión verbal y de agresión física.
Auditor (Horacio Velmont): No recuerdo haber tenido
con tu parte encarnada agresiones físicas…
Auditado (K. A.): Físicas no, pero verbales sí.
Auditor (Horacio Velmont): Lo reconozco… En esa
época no me callaba nada…
Auditado (K. A.): Las agresiones verbales no es que solamente quedan
en el inconsciente neuronal, porque el engrama, a pesar de lo que dice Dianética, queda en realidad en cada átomo del organismo
físico. Digamos que todo el organismo físico es un engrama en determinado momento. Digamos como que sí, que la mente reactiva
está compuesta por las neuronas, pero no hay que olvidarse que todos los seres encarnados tenemos un campo áurico y ese campo
áurico está conectado, está interconectado. Por ejemplo, yo tengo las células del codo engrámicas…
Auditor (Horacio Velmont): Bueno, todo esto está claro…
Si estás de acuerdo quisiera terminar la sesión aquí para retomarla la próxima la próxima vez… Lo que ocurre es que
estoy notando una falla en el grabador y no quisiera que nada de la sesión se pierda.
Auditado (K. A.): Está bien, me retiro.
Auditor (Horacio Velmont): Hasta luego, K. A., y hasta
la próxima.
SESIÓN DEL 17//8/98
Médium : Jorge Olguín.
Interlocutor y Auditor : Horacio Velmont.
Entidades que se presentaron a dialogar : K. A., Thetán de… (en una de sus encarnaciones fue Jack el Destripador), y
Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.
PRIMERA PARTE
Auditor (Horacio Velmont): ¿Eres tú, K. A.?
Auditado (K. A.): Sí, estoy aquí…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Cómo estás?
Auditado (K. A.): Bastante mejor.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Qué has estado haciendo
en estos días…? En estos días terrestres, me refiero.
Auditado (K. A.): Hacía tiempo que no ayudaba en obra, porque solía
esconderme en una especie de rincón oscuro… No rincón con vértices como hay en el plano físico, pero sí es como que
hubiera planos donde uno se pudiera esconder… Y bueno, he vuelto a colaborar contigo, con tu parte espiritual…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Con Radael?
Auditado (K. A.): Así es.
Auditor (Horacio Velmont): A ver si entiendo…
Como tú estás en el plano 3 y mi parte espiritual en el plano 4, entonces mi parte espiritual desciende al plano 3 y desde
allí descienden juntos al plano 2… ¿Es así?
Auditado (K. A.): Sí, es así. En estos momentos estamos en el plano
2… Seguimos ayudando… No voy a decir las consabidas palabras “aunque no lo creas…”, porque eso
sería desacreditarte… Sé que lo crees… El ser humano tiene la mala costumbre de agregar a cada cosa que dice “aunque
tú no lo creas”, como descalificando de antemano porque no lo va a creer.
Auditor (Horacio Velmont): Quizás hay algún engrama
que impulsa a las personas a decir eso…
Auditado (K. A.): Entiendo que sí… Me hace tanto bien el poder
ayudar a gente en misión… Al decir “gente” uso un lenguaje encarnado… Me refiero a ayudar a distintos
espíritus que quieren entrar en colisión con otros…, cien contra cien, mil contra mil… Tratamos de disuadirlos,
explicándoles que aunque esos mil dominen y sean dos mil y esos dos mil dominen y sean cuatro mil, ¿cuál es la diferencia,
para qué tanta ansia de poder?
Entonces les preguntamos -hablo en plural porque también me refiero
a ti en tu parte espiritual-, a veces aleccionados por los Maestros de Luz de los niveles 4 y 5, ¿cuál es la meta? Y a veces
nos responden -Kazán, Berulén, Jordaz, seres del 2º o 3º nivel que tienen unas ansias de dominación tremenda- diciendo que
la meta final es el poder.
-¿Y luego qué? -les preguntamos, y siguen insistiendo que el objetivo
final es el poder mandar…
- ¿Pero para qué? -insistimos… Y entonces quedan dubitativos…
O sea, todo esto que yo te estoy diciendo en 15 segundos, nosotros aquí, en el plano 2, tardamos a veces varios días del tiempo
terrenal…
Auditor (Horacio Velmont): Pero la pregunta mía es:
¿Acaso no hay engramas detrás de esos seres que los están impulsando a actuar así?
Auditado (K. A.): Quisiera que esta pregunta se la formularas al
Thetán de este receptáculo, Johnakan Ur-el, que se va a presentar luego.
Auditor (Horacio Velmont): De acuerdo…
Auditado (K. A.): Lo que yo quiero decir con respecto a mí…
No es por egoísmo, pero quiero dar una explicación… Me hace tanto el ayudar, como la mejor auditación.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Por qué razón es así?
Auditado (K. A.): Porque cuanto más uno ayuda al otro, más va tomando
conciencia de que da, más se va disolviendo su ego y más se va integrando al resto -”integrando” es una palabra
de Johnakan- entonces es como que los engramas se van diluyendo…
O sea, me hace tanto bien el cooperar que estoy tomando conciencia
de que cada día soy más útil a los demás -uso el lenguaje terrestre al decir “cada día”- y eso me hace bien…
Auditor (Horacio Velmont): La pregunta concreta que
quiero hacerte es: ¿Cómo o por qué razón en particular tú estás teniendo acceso a esta auditación? Lo pregunto porque Psicoauditación
es algo de carácter absolutamente excepcional, por lo menos por ahora.
Auditado (K. A.): La respuesta es tan obvia que hasta puede parecer
tonta… De alguna manera, y para utilizar una palabra de Johnakan, me “intencionaron” y aquí estoy. Y a otros
espíritus no lo intencionaron y no están aquí.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Es así de simple?
Auditado (K. A.): No hay que buscarle explicaciones extrañas o retorcidas.
Como dice muchas veces Ron Hubbard, “hay cosas que son porque son”.
Auditor (Horacio Velmont): Entiendo…
Auditado (K. A.): No hay que buscar la razón de por qué uno tiene
más prioridades que otro. Tal vez el libre albedrío que da dios a todos los seres permite que unos reciban auditación y otros
no…
Auditor (Horacio Velmont): Creo que de alguna manera
está respondida mi pregunta… Otra cuestión que me interesaría saber es si en el plano de ustedes también hay auditaciones
o solamente la auditación es un sistema del plano físico.
Auditado (K. A.): En nuestro plano también hay ayuda de Psicoauditación
y también de Dianética, Cienciología y Psicointegración. Todas estas ciencias fueron ya desarrolladas en el plano espiritual
por los Maestros Hubbard y Johnakan.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Están junto a ti?
Auditado (K. A.): Sí, están.
Auditor (Horacio Velmont):¿Mi Thetán también está?
Auditado (K. A.): Sí, también está.
Auditor (Horacio Velmont): Perfecto… Vamos a ir
ahora directamente a Psicoauditación, salvo que quieras decir algo antes de comenzar.
Auditado (K. A.): Hay algo muy importante… Mi parte física
es muy endeble y muy sensible a opiniones de terceras personas. Por lo tanto, cualquier frase dubitativa de otros la pueden
manipular. La parte exacta no sería “manipular”…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Sería mejor decir “sugestionar”?
Auditado (K. A.): Sí, porque en la parte física tengo mucho amor
propio y puedo retrucar con un “a mi no me manipula nadie”. La frase, entonces, no es manipular, sino más bien
sugerir, sugestionar, influir sutilmente.
Auditor (Horacio Velmont): Entiendo.
Auditado (K. A.): Si yo soy un ser de Luz -hablo en términos de suposición-
y tengo claras mis ideas, nada y nadie va a sugerirme o influenciarme para que yo piense algo que sé que no es…
Auditor (Horacio Velmont): Yo también añadiría a lo
tuyo, que está muy claro, otra interpretación, y es que cuando uno no está bien, cuando le duele la cabeza, cuando tiene dolores
por todo el cuerpo, o está muy cansado o agotado, hay un impulso, una tendencia, diría casi natural, a causa de ese estado,
de echarle la culpa al otro, específicamente a las entidades espirituales que no ayudan… Estoy hablando por mí mismo
en este momento…
Auditado (K. A.): Esa es una idea totalmente errónea.
Auditor (Horacio Velmont): Sí, ya sé que es errónea.
Auditado (K. A.): ¿Puedo hacer un juego de palabras? Esto que voy
a decir ahora me lo dicta Johnakan Ur-el del 6º nivel del 5º nivel, “el ser de Luz es Servidor” -esto es un juego
de palabras, quiero que quede claro- y no un sirviente. Ésta es la respuesta.
Con esto quiero decir que el ser de Luz está a disposición de todo
ser encarnado, pero no es que el ser encarnado chasquee los dedos y ya el ser de Luz tenga que estar allí. Si esto fuera así
se trastrocarían los roles.
Que no se piense que el ser de Luz es un lustrabotas o un recolector
de residuos, y digo esto simplemente como ejemplo y sin desmedro por estos dignos servidores públicos.
El ser de Luz no está a disposición de ustedes para que al primer
chasquido de dedos aparezcan y le lustren el calzado o le recojan la basura.
No es tan así como algunos dicen: “Me duele tal cosa…
¿por qué no vienen a ayudarme?” o “tengo los zapatos sucios, límpienmelos” o “tengo basura, vengan
a recogerla”… No, no es así.
Auditor (Horacio Velmont): Bueno, pero lamentablemente
es como muchos piensan… y también me incluyo…
Auditado (K. A.): Me parece una falta de respeto para el ser de Luz
confundir Servicio con servidumbre… Voy a aprovechar esta oportunidad para decir que hay escuelas metafísicas que ya
se pasan de listos, porque es como que creen que a espíritus de la altura de Jesús, de la altura de Siddharta, de la altura
de Ketter, a quien ustedes llaman “El anciano de los días”, no se los debe convocar por tonterías porque las iras
de aquellos van a ser enormes…
¿Convocar al Arcángel Gabriel?, ¡por favor, exclaman, ni se les ocurra
convocarlo! Ya es como que lo ponen a la altura del Absoluto… No es tan así. Tampoco, y en el otro extremo, es que yo
de repente me voy a encontrar con Jesús y le voy a decir -voy a hablar en el idioma de ustedes-: “¡Ché, qué hacés”,
y lo palmeo. Hay que tener determinado respeto, pero un cosa es tener un respeto lógico y otra cosa es tener un temor irracional
a convocar a estas entidades.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Es decir que hay que obrar
con equilibrio? ¿Esto es lo que quieres decir?
Auditado (K. A.): ¡Por supuesto! El equilibrio es lo que le falta
a esas escuelas. De repente, para algunas escuelas, la entidad de Luz es el sirviente que tiene que venir para cuando al encarnado
le duele la espalda, y para otras escuelas, “¡guay, que no se te ocurra, porque es una entidad de 7º nivel, cómo va
a venir aquí por esa tontería!”.
Es decir, yo me pregunto, ¿por qué siempre el ser humano encarnado
se bandea?
Auditor (Horacio Velmont): Por una sola razón, yo te
lo digo. Porque cuando el ser encarnado sufre, y aquí abajo hay mucho sufrimiento y tú no lo ignoras, se pierde la noción
del equilibrio…
Auditado (K. A.): ¡Y empieza el egoísmo!
Auditor (Horacio Velmont): Sí, empieza el egoísmo…Todo
esto está muy claro, K. A.… ¿Podríamos empezar la auditación?
Auditado (K. A.): Esto es auditación, porque todo esto que estoy
diciendo no deja de ser Psicoauditación. Y te lo digo para que no pienses que estamos perdiendo el tiempo. Todo esto que estoy
diciendo implica también descargar engramas. En este nivel, por lo menos para mí. No sé si a otras entidades les sucedería.
Yo estuve años, años, y años sin comunicación -a nivel del 3º plano-,
como si estuviera en el plano -1, el de la Soledad. Pero era por mi gusto, porque tenía un rencor tan grande adentro…
Porque todo el sufrimiento que yo sentía en el plano 1, es decir, el físico, lo asumía como que era todo culpa de los demás,
y entonces -si se me permite una expresión física-, me enfunfurruñaba, me cruzaba de brazos, de unos brazos invisibles, obviamente,
y me sentaba en un rincón inexistente, porque no hay rincones en mi nivel, y es como que daba la espalda, no hay espaldas
en mi nivel -estoy jugando con las palabras-, y entonces no hablaba con nadie, ni transmitía telepáticamente y cerraba mi
mente espiritual no permitiendo el acceso…
Y en este momento, el comunicarme permanentemente, el estar en misión
con tu parte espiritual -ya sabes que es tu 90 %-, el haber ido en misión junto con Johnakan y Ron Hubbard, el haber accedido
ellos a llevarme en misión, e incluso el haber viajado a otros mundos, a otros planetas, me hizo super bien.
Aparte, ¡tengo una experiencia tan hermosa!... Me han llevado como
a un chico al que un padre y una madre lo llevan de la mano mientras lo hamacan en el aire… Me han tomado, si se puede
expresar así, de mi parte espiritual y me han llevado al plano 4…
Auditor (Horacio Velmont): ¡Eso es lo que te iba a preguntar!
Auditado (K. A.): Si tuviera ojos, hubiera sentido un tremendo destello
y hubiera tenido que cerrarlos por el deslumbramiento, como si hubiera tenido el sol e frente. Luego me fui acostumbrando.
No vi los colores como si se vieran reales, tampoco los vi como si fuera un negativo… Vi una serie de tonalidades verdes,
más oscuras, más claras… En este momento las tengo en mi mente. Es como si tu rostro fuera de color carne y yo lo viera
verde, como si viera un verde más clarito en tu cabello, un verde más oscuro en tus ojos, un verde un poquito más grisáceo
en tu ropa, pero todo sobre tonalidades verdes.
O sea que mi visión espiritual del plano 3 no me dejaba ver los colores
exactos del plano 4…
Auditor (Horacio Velmont): Entiendo… ¿Te sentiste
cómoda en el plano 4º, siendo que tú perteneces al nivel 3? ¿Hubieras querido permaneces en el plano 4º?
Auditado (K. A.): No, no, sentía una especie de zumbido que me desestabilizaba.
era demasiada la magnificencia… Es como que estuve un rato y después descendí…
Auditor (Horacio Velmont): La pregunta viene al caso
porque en una comunicación anterior se dijo que estabas en el nivel 4º… ¿Es así?
Auditado (K. A.): Si, es así… No hace menos de tres o cuatro
siglos, en términos terrenales, que eso sucedió.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Pero pertenecías al plano
4º?
Auditado (K. A.): Así es.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Es decir que eras un Maestro
de Luz del plano 4º y pasaste a ser un espíritu del Error del plano 3º?
Auditado (K. A.): Sí, hubo un descenso.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Cuál fue la razón?
Auditado (K. A.): Hubo una lucha de poderes… Yo en aquel entonces
le eché la culpa a otras entidades Maestras y esto creó un engrama.
Auditor (Horacio Velmont): Bien, vamos a repasar ese
incidente.
Auditado (K. A.): Había una tremenda propuesta de Luz…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Estamos hablando de cuando
estabas en el plano 4º?
Auditado (K. A.): Sí… Había otro Maestro de Luz, de nombre
Orzozinel… En vida había sido un literato, un literato insignificante pero que gracias a él autores, quizás de la edad
Media, copiaban su estilo y él lo permitía… Ayudó a muchos aldeanos de los distintos condados a leer y escribir e incluso
a formarse espiritualmente.
Este ser, Orzozinel, jamás fue… ¿Cómo puedo explicarlo?...Jamás
fue tomado en cuenta, jamás figuró en la historia… Sin embargo, fue un ser de Luz tan importante que, bueno, desencarnó
y alcanzó el 4º nivel.
¿En qué hemos tenido choques? En los distintos puntos de vista al
organizar las cosas.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Tú estabas en el mismo nivel
que este ser de Luz?
Auditado (K. A.): Así es, estábamos en el mismo nivel. Lo que sucede
es que veíamos las cosas de manera distinta. Él era un ser que quería bajar al nivel 2 y organizar allí lo mismo que hacía
en el plano físico, es decir, brindar ayuda, y lo que yo quería hacer era una convocatoria, no para ayudar solamente aquí
sino también en otros planetas, en otros planetas. Quería formar algo así como una especie de grupo pero en el nivel de Luz,
como para organizarnos de modo que cada uno se ocupe de una cosa, y él decía que todos somos obreros, que no tenemos que tener
soberbia.
En ese momento yo dije que lo mío no era soberbia, que lo que quería
formar era como una especie de “sindicato”, como para que cada uno se ocupe de una cosa.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Y Orzozinel quería ocuparse
sólo del 2º nivel?
Auditado (K. A.): Así es, como para que no entren en crisis de ego,
en ansias de poder… Orzozinel sostenía que todos teníamos que ocuparnos de todo y no de una sola cosa cada uno.
Yo le respondía que no, porque así era mucha desorganización…
En un momento dado me causó tanta indignación su tesitura, que a mí me pareció necia, que me dirigí a otros Maestros de Luz
tratando -voy a utilizar una frase del plano físico- de “llenarles la cabeza” en su contra.
Los Maestros de Luz se apenaron mucho diciendo que lo que yo estaba
haciendo era hablar a espaldas de él -siempre estoy hablando en el lenguaje del plano físico- y me indignó más que no me entendieran.
Digamos que lo que yo quería era ganar tiempo. No me entendieron,
y entonces es como que me rebelé. Al rebelarme, automáticamente sentí como que mi cuerpo pesaba -estoy hablando de mi cuerpo
espiritual- y de repente desaparecí, como que me fui a una negrura total.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Podrías explicar mejor esa
sensación?
Auditado (K. A.): Voy a tratar… Cuando tú entras a un cine,
no ves nada. El acomodador te ubica en el asiento y tú estás como ciego. Y a los cinco minutos tu vista comienza a acostumbrarse
a la oscuridad, miras a los costados y entonces empiezas a divisar a la gente sentada en otras butacas.
Auditor (Horacio Velmont): Entiendo perfectamente porque
ésa es la sensación exacta que se tiene…
Auditado (K. A.): Cuando yo desaparecí del plano 4 me fui a una total
negrura…
Auditor (Horacio Velmont): A donde nadie te envió, en
realidad… ¿Es así?
Auditado (K. A.): Así es, nadie me envió… Como mi cuerpo -espiritual
se entiende- pesaba porque se había densificado, entonces descendí por propia gravitación…
Auditor (Horacio Velmont): ¿Qué sucedió entonces?
Auditado (K. A.): Como a los cinco minutos de mi espacio tiempo de
repente empiezo a ver seres, empiezo a ver seres déspotas… Entonces me digo: ¿En qué lugar estoy?
-Éste es el nivel 3, ¿dónde más vas a estar? -me responde uno con
ironía. Me quería, utilizando una expresión muy ilustrativa del plano físico, realmente “morir”.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Pero porque no ascendiste
de inmediato?
Auditado (K. A.): Porque mi indignación y mi rebeldía eran tal que
me densificaba y me impedía elevarme…Entonces empecé a echar culpas… Creo que también lo hago ahora en el plano
físico… Le echo las culpas a Orzozinel, al Maestro Erluj, al Maestro Antás, es decir, a todos Maestros de Luz a los
que hacía responsables de conspirar en mi contra.
Auditor (Horacio Velmont): ¿Pensaste realmente que se
trataba de una conspiración en tu contra?
Auditado (K. A.): Así es, pensé que directamente se quisieron deshacer
de mí porque yo quería tener ideas innovadoras, y como esas ideas innovadoras no fueron aceptadas por ellos, automáticamente
se habían confabulado en mi contra y me enviaron al nivel 3º.