


HIPÓLITO LEÓN DENIZAR RIVAIL (Allan Kardec)
Publicó, en 1861, “El libro de los médium” provocando un gran revuelo y el levantamiento del catolicismo
en su contra. Ese mismo año, 300 de sus libros son quemados en Barcelona por la Inquisición española. Tiempo después, respecto
de este hecho, Kardec recibió, a través de un médium, el siguiente mensaje del obispo de Barcelona, autor del acto de fe que
decretó la incineración de los libros y que ya había desencarnado: “Está escrito. Tu quemaste las ideas y las ideas
te quemaron. Rogad por mí; rogad, porque es agradable a Dios la oración del perseguido para con su perseguidor. Habla el que
fue obispo y ahora no es más que penitente”.

HELEVNA PETROVNA HAHN (madame Blavatsky)
Fue cofundadora, junto con el coronel H.S. Olcott, de la Sociedad Teosófica. Escribió la Doctrina secreta (1888),
cuyo texto le fue dictado, a través de su extraordinaria mediumnidad, por varios Maestros de Luz, uno de ellos Koot Humi.
Predijo que más tarde encarnaría alguien que brindaría las claves de este libro, vaticinio que se cumplió cuando encarnó Alice
A. Bailey y , a través de su extraordinaria mediumnidad, uno de los Maestros de Luz, el Tibetano (Dwhjal Khul), le dictó innumerables
libros, entre ellos “Iniciación humana y solar”, “Tratado de fuego cósmico” y “La exteriorización
de la Jerarquía”.

EHRICH WEISZ (Harry Houdini)
Este célebre ilusionista encarnó con la misión de demostrar la comunicación, a través de la mediumnidad, entre los
planos físicos y los planos espirituales (o suprafísicos). Cuando falleció su madre, intentó desesperadamente comunicarse
con ella, pero fue engañado por muchos médium y esto provocó su escepticismo, dedicando una gran parte de su vida a combatirlos.
Lo absurdo es que su madre sí se comunicó con él, pero cuando lo hizo Harry creyó que alucinaba.
¿QUÉ ES LA MEDIUMNIDAD?
POR HORACIO VELMONT
En el futuro, incluso
en la actualidad, los investigadores ya no tendrán que ir a ciegas porque les bastará consultar a los Maestros de Luz para
ir directamente al descubrimiento evitando todos los errores tan comunes.
Por ejemplo, ¿cuánto
hace que los paleontólogos están tratando de descifrar por qué se extinguió el mamut? Nosotros lo preguntamos y el propio
Logos Solar nos lo reveló: todas las especies tienen un código genético individual y otro propio de la raza, que establece
su duración.
¡Y la raza se extingue
simplemente cuanto se le acaba el tiempo previsto por su código genético!
La transmisión telepática
es algo tan sencillo como hablar por teléfono, con la diferencia de que el médium no sólo transmite sino que también traduce
los conceptos o ideas de las entidades espirituales al lenguaje terrestre.
Naturalmente que cuanto
más preparado se encuentra el médium, mayor fidelidad habrá en las transmisiones.
Los espíritus, es decir,
las entidades espirituales moran en los planos vibratorios más sutiles que el físico, se comunican a través de la telepatía
y no con palabras como lo hacemos en el plano físico.
Entonces, en definitiva,
el médium actúa como una especie de centralita que transforma los sonidos o vibraciones espirituales en palabras para que
nosotros podamos entender el mensaje o dialogar con la entidad que en ese momento utilice al médium como receptáculo.
No existe ningún inconveniente
en sustituir la palabra telepatía por mediumnidad, pero en ocasiones es preferible hablar de telepatía para evitar la confusión
con aquellas doctrinas que han bastardeado la mediumnidad, reduciéndola a una absurda comunicación con los "muertos".
En cuanto al Espiritismo,
lo único que se le puede cuestionar es que los mensajes que se reciben, en razón de la baja categoría de los médium, no son
de entidades de Luz, es decir, de los planos 4 y 5, sino de los planos espirituales del Error, o sea, de los planos 2 y 3.
Muy rara vez los Maestros
de Luz se comunican a través de los médium que militan en el Espiritismo.
El Espiritismo, pues,
no es cuestionable porque la comunicación sea falsa sino porque la comunicación es de baja categoría, y es contra este tipo
de comunicación que los Guías espirituales siempre han advertido a sus fieles.
El Tablero Ouija, por
ejemplo, que tantas personas consultan y que tanta perplejidad causa tanto en los científicos como en los propios consultantes,
no es más que las respuestas que dan los espíritus del Error de los planos 2 y 3, nunca de los planos de Luz 4 y 5, por lo
que no se puede tener ninguna confianza en ellas, máxime que por lo general dichos espíritus mienten a propósito, precisamente
a causa de su baja moral.
En el caso del Grupo
Elron la situación es distinta, porque su director, el profesor Jorge R. Olguín, que opera como médium, es una altísima entidad
encarnada -Johnakan Ur-el-, perteneciente a la Jerarquía Planetaria (en una vida anterior apareció como Juan Zebedeo, el amado
discípulo de Jesús, y anteriormente como Ananda, primo y discípulo de Buda).
Johnakan Ur-el, en la
actualidad, se encuentra en el máximo plano de Luz, el 5º, y en el máximo subnivel, el 9º (el mismo lugar en que se encuentra
el Maestro Jesús).
El 5º plano es el máximo
para los espíritus, porque ya el 6º pertenece al nivel angélico. Los planos 5º y 6, cabe aclarar, tienen el mismo grado vibratorio,
por lo que ninguno es superior al otro.
Siendo, por lo tanto,
el profesor Olguín una altísima entidad, su mediumnidad es tan elevada que es uno de los cuatro médium que en la actualidad
pueden incorporar la Energía Crística (el Cristo, que actualmente es Logos dimensional, 7º plano vibratorio), y el primero
y único hasta la fecha que incorporó a un Elohaj (8º plano vibratorio).
La fidelidad de su transmisión,
por lo tanto, también es elevadísima, alcanzando alrededor del 95 %, proporción que aumenta a casi el 100 % cuando posteriormente
escucha y corrige la grabación de los mensajes.
Muchos Maestros -o autotitulados
Maestros-, a quienes siguen muchísimas personas, si bien son bienintencionados repiten mecánicamente las mismas enseñanzas
que han dado otros Maestros de Luz, sin agregar nada nuevo.
Esto no es correcto porque
en definitiva se engañan a sí mismo y engañan a las personas que los siguen, ya que en esta época, prácticamente la del Tercer
Milenio, deben darse las nuevas enseñanzas, y la única vía para saberlas es la comunicación telepática con al Altas entidades
espirituales, sean los integrantes de la propia Jerarquía Planetaria o las que ésta autorice, incluso de otros sistemas solares.
¿Qué es entonces, en
definitiva, la mediumnidad? La mediumnidad es la manifestación característica del espíritu inmortal, y no el fruto de sensibilidades
o anomalías del sistema nervioso. Es una facultad que en su percepción psíquica se engrandece en la misma medida en que evoluciona
y se moraliza el espíritu del hombre.
Su expresión más elevada
fue la cesión que hizo el Maestro Jesús de su cuerpo para que lo utilizara la Energía Crística.
La mediumnidad es un
recurso que faculta el intercambio entre los "vivos" del plano físico y los "muertos" del otro lado, y sirve como puente o
ligazón para que Altas entidades espirituales como Cristo (actual Logos dimensional), Jesús (actual Logos Solar), Johnakan
Ur-el (Juan Zebedeo, el discípulo amado y alma gemela de Jesús), Siddharta, Saint Germain, Krhisna, Confucio, Sócrates, Allan
Kardec, Ronald Hubbard, etc., presten con sus oportunos mensajes un valioso servicio a la humanidad.
Esta aseveración pretende
disipar el error muy común de creer que los líderes espirituales, después de abandonar el cuerpo físico, se desentienden totalmente
de la suerte de aquellos discípulos o seguidores que guiaron en la tierra.
La mediumnidad es un
fenómeno resultante de la hipersensibilidad psíquica que en el presente surge entre los hombres, en concomitancia con el fin
de la "Era de la Materia" y el umbral de la "Era del Espíritu", etapa en la que los seres humanos se verán impulsados, como
un imperativo determinado por la evolución del planeta, hacia el estudio y cultivo de los bienes de la Vida Eterna.
Debe tenerse en cuenta
que aunque muchos movimientos filosóficos o espiritualistas no utilicen la palabra "médium" (para distinguirlos, quizás, del
tan cuestionado espiritismo), sus mediadores no dejan de encuadrarse en la técnica sideral de la manifestación mediúmnica
cuando captan los mensajes directamente de sus maestros o por vía de la intuición, como lo hacía hace dos mil años Jesús,
por ejemplo, o más recientemente Ron Hubbard, genial fundador de Dianética y Cienciología.
En estas circunstancias
se encontraban también como médium el reverendo G. Vale Owen, protestante, cuando recibía los mensajes mediúmnicos de su progenitora
en la sacristía de su Iglesia, y Alice A. Bailey, que psicografiaba en el ambiente iniciático las orientaciones del Maestro
Tibetano.
Eran médium, asimismo,
la fundadora de la Sociedad Teosófica Helena P. Blavatsky y también muchos de sus afiliados, como el obispo anglicano Leadbeater
y Geoffrey Hodson.
Los profetas eran médium
poderosos (Jonás, Isaías, Jeremías, Ezequiel y muchos otros).
En la esfera católica
eran también efectivos médium Santa Teresita, Antonio de Padua, Don Bosco y Vicente de Paul, por citar solamente a algunos.
Más allá, entonces, de
cualquier denominación o interpretación dada a este tipo de manifestaciones por las instituciones filosóficas o espiritualistas
("gracia", "milagro", "don profético", etc.), todas son, en esencia, fenómenos mediúmnicos.
En el libro de Alice
A. Bailey Tratado de los Siete Rayos, editado en 1936, en la pág. 154 se lee:
"Con el tiempo se establecerá
comunicación, por medio de la radio, con aquellos que han pasado al más allá, y esto se convertirá en una verdadera ciencia".
Y en la pág. 155 se dice:
"En las próximas décadas
la ciencia penetrará más hondamente en el reino de lo intangible y trabajará con médium y aparatos hasta ahora desconocidos.
Se descubrirán los medios que facilitarán el contacto con los que actúan fuera del cuerpo físico, y un grupo de médium operará
como intermediario para un número de científicos que están en el más allá y aquellos que aún tienen cuerpo físico".
Ese tiempo profetizado
es ahora.
REPORTAJE IMAGINARIO
A HORACIO VELMONT
Para que se pueda comprender
mejor la mediumnidad y sus alcances, incluimos un reportaje imaginario del diario Clarín al profesor Velmont (un reportaje
que hace mucho tiempo este matutino debía haber hecho para colaborar con los Maestros de Luz en la difusión del Nuevo Conocimiento
para el Tercer Milenio).
CLARÍN: ¿Qué es en realidad
la mediumnidad?
Horacio Velmont: La mediumnidad
es el vehículo que permite la comunicación entre el plano físico y los planos suprafísicos, mal llamados "espirituales" porque
es un término equívoco.
Los planos 2 y 3, por ejemplo,
denominados "del Error", son habitados por seres que son precisamente todo lo contrario de lo que se entiende comúnmente por
la palabra "espiritual". A través de la mediumnidad, los espíritus que tienen cuerpo físico (encarnados) pueden comunicarse
con los que no lo tienen (desencarnados).
CLARÍN: ¿Por qué prácticamente
todos los líderes religiosos se han manifestado en contra de la mediumnidad?
Horacio Velmont: No se han
manifestado en contra de la mediumnidad en sí, sino de su utilización indiscriminada, especialmente por quienes desconocen
su mecanismo y sus peligros.
La mediumnidad es un arma
de doble filo: mal utilizada puede provocar estragos. Uno de los ejemplos más famosos puede verse en Juana de Arco, que era
médium formidable, pero la errónea interpretación de lo que recibía de los mundos suprafísicos la llevó a cometer tremendos
desatinos, que finalmente la condujeron a la hoguera.
Así como hay que distinguir
la electricidad de su uso, que puede ser bueno o malo, también hay que diferenciar a la mediumnidad, como hecho científico,
de su utilización correcta o incorrecta.
CLARÍN: ¿Qué probabilidad
existe en la actualidad de una transmisión fiel de los mensajes por parte del médium?
Horacio Velmont: En esta
etapa de la humanidad las probabilidades son escasas, y aun una transmisión fiel no es suficiente.
CLARÍN: ¿Por qué una
transmisión fiel no es suficiente?
Horacio Velmont: Voy a responder
con otra pregunta: ¿Acaso el teléfono no transmite fielmente las palabras, pero los conceptos vertidos por quien está del
otro lado de la línea pueden estar equivocados?
En buen romance, alguien,
a través del teléfono, puede transmitir con toda fidelidad que ¡dos más dos son cinco! La transmisión mediúmnica, entonces,
no solo debe ser fiel sino verdadera.
CLARÍN: ¿Cuáles son los
obstáculos más comunes de la mediumnidad?
Horacio Velmont: Los obstáculos
de la mediumnidad son tantos, y tan importantes, que se puede decir que es casi un milagro que en la actualidad exista una
transmisión en la que pueda confiarse.
El 99 % de los mensajes
recibidos son, de alguna manera, falsos.
1) El primer obstáculo es
que el médium no es un transmisor sino un traductor. Un teléfono o una radio son transmisores, y el médium no es ninguna de
estas cosas.
El médium traduce las ideas
o conceptos de los desencarnados a palabras entendibles en el plano físico.
En los mundos suprafísicos
o "espirituales" no se usa el lenguaje como en el plano físico sino la telepatía, a través de la cual en un instante se puede
transmitir el contenido de toda una biblioteca.
El problema de la mediumnidad
consiste, entonces, en cómo transmitir una idea o un concepto de cierta vastedad en pocas palabras.
Si en el plano físico a
mil personas se les pide describir en diez líneas una casa, casi con seguridad se tendrá la descripción de mil casas distintas.
Y con la mediumnidad sucede lo mismo.
Al no ser un teléfono o
una radio, al médium le cabe el conocido refrán de "tradutore traditore", es decir, el traductor es siempre un traidor.
Y en esto no tiene nada
que ver la buena fe, porque sucede lo mismo. Naturalmente que si el médium es de mala fe el problema se agrava.
2) El segundo obstáculo
es que al problema de la traducción hay que agregarle otro no menos importante, que es el hecho de que la mayoría de los mensajes
mediúmnicos son brindados por entidades del Error, es decir de los planos 2 y 3, que a su ignorancia hay que agregarle las
intenciones de escarnecer a los seres encarnados, aprovechando que éstos no pueden percibirlos (ellos sí pueden percibirnos,
porque, como pauta, los planos superiores pueden ver a los inferiores).
Mal, entonces, estas entidades
pueden transmitir verdades que ni ellos mismos saben. Incluso existen entidades que han alcanzado los planos superiores pero
a causa de su ego han descendido de nivel, y utilizan a los seres humanos encarnados para descargar su odio o frustración.
Éstos son los peores, porque
dan mensajes verdaderos mezclados con mensajes falsos. ¿Y que puede haber más pernicioso que una entidad que para destruir
miente, pero para que le crean la mentira la disfraza con algunas verdades?
3) El tercer obstáculo es
la poca capacidad de la mente decodificadora del médium para traducir ideas o conceptos a palabras.
Hay traductores y traductores.
Si el médium traduce literalmente (es decir, sin interpretar o evaluar primero el mensaje), esa traducción puede ser un desastre,
tal como sucede con los traductores mecánicos tan comunes en la actualidad.
A esto hay que agregar el
poco o ningún conocimiento que tenga el médium de la materia sobre la que versa la mediumnidad.
Si la entidad desencarnada
transmite conceptos de música y el médium no tiene este tipo de conocimiento, sería algo excepcional que traduzca fielmente
los mensajes.
4) El cuarto obstáculo son
las ideas propias del médium. Si el médium es, por ejemplo, fanático religioso y una entidad le quiere transmitir ideas agnósticas,
lo más probable es que las tergiverse.
Y esta tergiversación, el
médium puede hacerla en forma automática y de buena fe.
Aquellos que escuchan los
mensajes y que confían en la buena fe del médium porque conocen su trayectoria pueden ser inducidos a error a causa de esta
peculiaridad que ignoran.
¿Qué sucede con las entidades
de Luz que se comunican a través de un médium que tergiversa los mensajes? Simplemente se retiran, y entonces toman su lugar
otras entidades de bajo nivel que continúan los mensajes haciéndoles creer al médium y a los asistentes a las sesiones que
continúan presentes los Maestros.
Rara vez el médium y los
asistentes se dan cuenta de la sustitución, porque las entidades del Error son muy astutas en este aspecto, y así es como
entonces aquéllos, obviamente de buena fe, comienzan recibir y a difundir falsedades.
Los mensajes disparatados
que escuchamos constantemente y que hieren el sentido común, tienen esta procedencia.
Los Maestros de Luz no pueden
impedir que esto suceda porque tienen que respetar el libre albedrío, pero ven con pena (los seres de Luz no sufren por ellos
sino por los otros) cómo el médium y sus seguidores son engañados en su buena fe.
5) El quinto obstáculo son
los engramas en reestimulación que pueda tener el médium.
Como los engramas operan
como órdenes hipnóticas, la mente decodificadora del médium puede recibir bien una idea, pero aun así el engrama tergiversarlo
(siempre en forma automática, ya que el engrama no depende de la voluntad).
Entonces, por ejemplo, si
el médium tiene implantado en su mente reactiva un engrama con el contenido "Dios no existe", a las entidades les será imposible
lograr que el médium traduzca "Dios existe". De más está decir que sobre esta base errada, ningún mensaje puede ser válido.
6) El sexto obstáculo es
la agresividad de los asistentes a una sesión mediúmnica, que puede desestabilizar el delicado organismo del médium y por
ende a la entidad incorporada.
La fidelidad de la transmisión
en estas circunstancias se resiente, e incluso puede hacer "saltar" del receptáculo a la entidad incorporada.
Cuanto más elevado es el
médium, con más facilidad puede ser desestabilizado. Después de un hecho así, durante varios días el médium sufre, inevitablemente,
diversos trastornos físicos y psíquicos.
CLARÍN: ¿Por qué el caso
de Jorge Olguín sería diferente?
Horacio Velmont: La respuesta
es muy simple. En la historia de la humanidad puede observarse cómo siempre aparece alguien que marca el punto más alto de
la raza en ese momento.
Cuando Barnard hizo la primera
operación de corazón era el único que la podía hacer, a pesar de todos los buenos cirujanos que existían en esa época. El
día 5 de mayo de 1954, el atleta británico Roger Bannister corrió la milla por debajo de los 4 minutos, siendo, para los expertos
algo casi inconcebible que una persona pudiera cubrir dicha distancia en un guarismo por debajo del "límite" imaginario de
los cuatro minutos. La sonata de Beethoven llamada "el martillo" fue considerada imposible de ejecutar hasta que lo hizo Franz
Liszt. Las posibilidades de la ejecución violinística permanecieron ignoradas hasta Paganini, del cual se dijo, por su virtuosismo,
que había pactado con el diablo. Hoy, muchos cirujanos hacen operaciones de cozarón, muchos corredores han sobrepasado el
récord de Bannister, muchos pianistas ejecutan la sonata "el martillo" de Beethoven y muchos ejecutan las composiciones de
Paganini con toda facilidad.
Pero siempre hay un pionero,
que encarna precisamente con la misión de imprimir un nuevo impulso al hombre.
En el campo de la mediumnidad,
el profesor Jorge Olguín es uno de estos pioneros. Es uno de los cuatro médium en todo el mundo capaz de recibir la Energía
Crística (el Cristo) y el primero, y el único hasta ahora, que pudo incorporar a un eloah. Cualquier otro médium hubiera sido
destruido por la tremenda energía de estas entidades.
Por otra parte, la mediumnidad
de Jorge Olguín es la de una entidad que, como espíritu, se encuentra en el 5to. nivel de vibración, el más alto grado al
que puede alcanzar un espíritu, siendo su fidelidad de transmisión del 95 %, que llega casi al 100 % cuando revisa el material
grabado y lo corrige, momento en el cual también es ayudado por su propio Yo Superior (Johnakan Ur-el) y otras altas entidades.
CLARÍN: ¿Cómo se puede
saber si lo que transmite el profesor Olguín es verdad?
Horacio Velmont: Fundamentalmente
a través de la práctica y el estudio. Se llega un punto en que de tanto dialogar con las entidades uno termina haciéndose
experto.
Pero a esto debe sumarse
la condición de que el interlocutor debe tener suficientes conocimientos sobre la materia sobre la cual pregunta.
Si el interlocutor no sabe
nada, por ejemplo, de Dianética o de Cienciología, mal puede evaluar si la entidad que responde es el espíritu que animó a
Hubbard cuando estuvo encarnado o si la entidad que se presenta conoce el tema.
De la misma forma, solamente
alguien que tenga un mínimo de conocimiento de la teoría de la relatividad sabría si es Einstein o algún otro sabio de la
misma magnitud el que se está comunicando y brindando explicaciones (en realidad no importa el nombre de la entidad sino el
mensaje).
Cuando yo dialogo sobre
Dianética o Cienciología, sé muy bien si la entidad que se comunica sabe o no del tema. Además, el espíritu que animó a Hubbard
cuando estuvo encarnado tiene una forma peculiar de comunicarse que con la práctica se aprende a individualizar.
Para concluir, hay que tener
en cuenta que los espíritus son, al encarnar, meros intérpretes de un rol, y que al desencarnar ese rol desaparece.
Esto significa que nadie
puede comunicarse con el Jesús histórico, con Hubbard, el fundador de Cienciología, con Confucio, el filósofo chino, o con
su propio padre fallecido, porque éstas personas fueron meramente personajes interpretados por un determinado espíritu (y
solamente por su 10 %, quedando el 90 % en su plano de origen), que incluso a lo largo de su vida encarnaron y ejercieron
otros roles.
Por lo general, los espíritus
encarnan 100, 200 o más veces, de modo que sería absurdo confundir un rol con el espíritu-actor que lo animó. Sería lo mismo
que confundir al espía de ficción James Bond con el actor Sean Connery que lo interpretó, que además interpretó también otros
papeles.
En mi práctica mediúmnica
he visto que los espíritus que se incorporan para dialogar se molestan bastante cuando algún asistente los confunde con el
rol que interpretó en el plano físico, con el cual poco o nada tienen que ver.
CLARÍN: ¿Es importante
que el interlocutor, además poseer conocimientos suficientes sea clear, es decir que esté libre de engramas condicionantes?
Horacio Velmont: Sería muy
conveniente, porque, por ejemplo, si el interlocutor tuviera activado un engrama con el contenido verbal de "nunca lo creeré",
"no lo puedo creer", "son tonterías", "no le haré caso", o cualquier otro engrama negatorio ─que cualquier persona tiene
porque son muy comunes─, estará pronto para rechazar cualquier evidencia, aun la más contundente.
Siendo clear, las probabilidades
de que evalúe con imparcialidad las respuestas de las entidades son mayores.
Otro de los engramas invalidantes
sería aquel que contenga el tan conocido, y no menos disparatado dicho, de que "a los muertos hay que dejarlos en paz".
Con un engrama de esta naturaleza
en su mente reactiva, sería un milagro de que alguien se atreviera a participar de una sesión mediúmnica.
Mensaje de un consultante sobre el tema. Muestra los riesgos de hacer Psicoauditación sin siquiera ser un buen médium... J. Olguín.
Estimado Prof. Jorge quiero preguntarle algunas cosas y citarle algo.
Usted sabe que mi hermano, además de sagaz, estudió auditación y todo eso. Y al yo tener mediumnidad, hemos probado de
hacer sesiones y en una de ellas, la entidad que se presentó dijo que Velmont no es él, sino alguien que lo suplanta y cuando
él le preguntó como se llamaba, le pareció que el Maestro de Luz se molestó y le dijo que no podía decirlo y otras cosas más.
Luego
pregunto en otra sesión si usted era quien era y dijo que sí, en forma cortante.
¿Mi hermano dice que cuando yo me concentro
en un determinado momento empiezo como a temblar y él me dice: "Pensé que te iba agarrar un ataque de epilepsia o qué, me
dio miedo"... ¿por qué me pasa eso?
También trató de Psicoauditarme y dice que mi Thetán dijo cosas de esta vida que yo
jamás revelé a nadie, solo las sé yo. Hizo todo el procedimiento, repasó todas mis vidas, pero dice que canalizó a Ron y el
Maestro dijo que todavía hay engramas en mi Thetán... y mi hermano opina que tal vez no era Ron, sino un bruto espíritu del
error, porque la entidad decía que va llevar varias sesiones el ponerme bien...
Yo creo en la Psicoauditación que me hizo
mi hermano, porque cuando pregunto y llego a pensar algo, por ejemplo dudoso, enseguida me lee el pensamiento, no se le escapa
nada"... ya sabemos que ellos (los Maestros) no están condicionados.
Pero me gustaría saber su opinión, además que técnica
utiliza usted para concentrarse, porque usted dice que no está del todo conciente, pero luego recuerda casi todo... yo, en
cambio, no me acuerdo nada.
Otra sesión: En un momento, esto fue otra vez, mi hermano preguntó: " ¿Maestro que hay de la
resurrección de la carne?" y la entidad dijo: -" Sí, existe" -y mi hermano preguntó: " ¡cómo! repítame eso" - pero la entidad
no contesto y dice que yo empecé a temblar.
En lo demás que ha preguntado, e inclusive cosas que yo ignoro, porque él es
el que estudia todas las cosas de auditación y psicoauditación, dice que no son espíritus del error y agrega: - "mmmmmm, coinciden
con Olguin, para mi no son espiritus del error..."
¿Que opina?
Además eso de la psicoauditación... ¿lo está haciendo
bien?
Atte:
ADA
Jorge: Esto demuestra
los peligros de la mediumnidad cuando alguien tiene el decodificador desequilibrado (por eso lo abducen los extraterrestres,
para estudiarlo). En fin, "cosas veredes, Sancho, que no crederes". Sería importante hacerle comprender que, a veces, la mediumnidad
es meterse en camisa de once varas si la persona no tiene los pies sobre la tierra. Eso tú lo dices siempre en las Conferencias...
Prof.
Horacio Velmont.