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LEJOS DE DIOS
Cuando estoy lejos de Ti, voy
detrás de aquellos hombres, cuya arrogancia demuestran y desprecian tu gran nombre. Viendo su prosperidad y su
vigor tan enorme que les llena de soberbia, y la violencia no esconden. Y logran aquellas cosas que en su interior
se proponen, y contra el cielo arremeten, sin respetar ningún orden. Y se mofan con crudeza y con altivez, responden a
las cosas que del cielo por algunos labios oyen. Y mis pies ya se deslizan siento envidia de los hombres, que
aunque te nieguen a ti tienen bien llenos los odres. Cuando estoy lejos de ti, pierdo de vista aquel hombre; esa
niña, aquel anciano esta viuda o aquel joven. Que quizás tan solo buscan las palabra de algún hombre, que comprenda
su tristeza y que junto a ellos, llore. Que quizás, tan solo quieren dar un paseo por el bosque, mirando la luna
llena y las estrellas que corren. O simplemente mirar con nosotros hacia el monte, admirando tu grandeza y
oyendo tu hermoso nombre. Y me detengo a pensar y me examino, ¡cuan pobre llega mi espíritu a ser cuando de ti
ya se esconde! Y lejos de ti camina, y deambula, y una enorme tristeza de el se apodera, y acongojado ya corre... A
estar tan cerca de ti que se sienta junto al borde, de tu gran misericordia y de tu precioso nombre. Y te siento
aquí, mi rey mi dueño; ya ningún hombre, por mas rico que este sea me apartara de tu monte. Del que sale toda
Gracia Y tu amor por este hombre, que aunque se aleje de ti tu lo llamas.... POR SU NOMBRE
Por: ANTONIO
TORRES
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